domingo, 20 de julio de 2014

Masterchef 13: Excelentísimo amorcito culinario

Vicky protagonizando su propia peli de terror

Qué emocionante fue la semifinal de Masterchef. Trajo sorpresones, como la eliminación de Emil I El Derrocado o la ida de pinza de Vicky, que se transformó en la Niña Medeiros durante el programa. Si no lo viste, puedes hacerlo aquí y después leerte esta deslactosada crónica gastrocatódica.

Desde la primera prueba, la cosa se puso emocionante. Los cuatro aspirantes en liza partían con el delantal negro puesto, por lo que uno de ellos sería eliminado. El reto consistió en reproducir un plato de Pepe, “Cordero con albóndigas de riñón y bombones de queso con tierra de avellana y setas” y un postre de Jordi, “Pantera rosa”.

Rosa con rosa y rosa 
El invitado fue Juan Manuel, ganador de la primera edición de Masterchef, del que soy fans total. Les aconsejó que sean humildes y protagonizó este maravilloso diálogo con Jordi:
  • Jordi: “Juan Manuel, ¿cuál es el peor momento que recuerdas de tu paso por Masterchef?”
  • Juan Manuel: “Realmente mis peores momentos han sido casi todos los días”.

Anoche soñé que volvía a Masterchef / Foto: rtve
Momentazos:
  • Jordi haciendo una bola de helado. Jordi frotando la cuchara para que se desprenda. Os gustó, ¿eeehhh?
Jordi repartiendo amor con cucharilla 
  • Cristóbal “Kunfúcrack”, investido por Jordi con una cinta para contener los chorreones de sudor de la criatura, que parece la presa de Rules. Con tanto ímpetu se cortó un dedo a lo que espetó: “¡Ay cuchillo! Qué malo eres, hijo”.
Cristóbal Hong Kong Phooey
  • Vicky y su metamorfosis. En pleno ataque de nervios exclamó: “Es que esta receta... tanta tontería, en vez de comerse un cacho queso que está buenísimo. Es que no lo entiendo”.
  • Juan Manuel explicando a Emil I, El Derrocado, que debe envolver el hueso de las chuletillas en papel de plata. Este hombre ha evolucionado más que un Pokémon. Qué prestancia, qué seguridad hablando.
  • Cristóbal Potter y el huevo filosofal: “La repostería es alquimia pura y dura. Como te pases en un gramo o te pases en dos gramos una cosa sale a una cosa no sale. Y antes de pillarme los deos digo no, no, no, yo me voy a currar mi plato hoy bien y he pesao hasta el huevo. No he pesado la tinta que tenía el huevo por lo que pudiera suceder”.
Foto gratuita de Pepe comiendo / Foto: rtve
El mejor plato fue el de Vicky por, según El Jurado, haber gestionado bien el trabajo. Errr, sobre todo cuando pasó de mujer a posesa, ahí se gestionó divinamente, no vomitó verde ni nada.

Me quedé ojiplática, patidifusa y estupefacta al ver cómo eliminaban a Emil I, El Derrocado. A pesar de que los guionistas llevaban varios programas colocándonos pistolas de Chéjov así de gooordas, creía que llegaría al menos a la terna finalista. La caña que le dieron se me antojó demasiado dramatizada. Su bizcocho era una oda a la “sequedad y la pegajosidad”, según Jordi. Samantha calificó su plato como “abominable cordero de las arenas” y Pepe aseguró que sus trufas eran “bolas amasijo”. Me dio penilla, aunque gracias a su salida, nuestro auténtico crack ha logrado una beca de estudios en Le Cordon Bleu de Madrid. Antes de irse, Emil I, El Derrocado, nos brindó una última perla. No tiene cariño por El Jurado, pero siente respeto y “amorcito culinario”.

D.E.P Mufasa
Los tres finalistas de Masterchef consiguieron sus chaquetillas (de nuevo llegan aires “gordonramseynianos”) y tuvieron que enfrentarse de forma individual al siguiente y excelentísimo reto. Los aspirantes se trasladaron a la embajada de Italia, donde tuvieron que cocinar para 11 embajadores y sus acompañantes. El menú consistió en una lasaña de moluscos con carpaccio de pulpo y salsa de tinta, ossobuco a la milanesa con polenta y gremolata y panettone con crema de mascarpone. Eva González pronunció tantas veces la palabra excelentísimo que tuvieron que ingresarla de urgencia en un frenopático.

Momentazos:
  • Vicky y las banderas. Solo acertó la de Brasil y es porque tiene unas chanclas con la bandera. Según la palmesana, es una persona “que no tiene muchos intereses por estudiar”.
  • Cristóbal y las banderas. Se sabe todas las banderas gracias a los mundiales de fútbol y a sus correspondientes videojuegos, para que luego digan que no son educativos.
  • La frase de Jordi a Mateo, cuando cortó el ossobuco en lugar de cocinarlo entero: “En la cocina no hay que pensar, hay que saber”. Posteriormente, al ver su relleno para la lasaña, le soltó: “Esto no es una bechamel, esto es un mojón”. Pepe añadió que era como masilla para alicatado. Jajajajaja.
  • La piromanía in crescendo de Cristóbal. Queridos niños: si una sartén se prende, NUNCA, NUNCA se le echa agua. Maaaaal, es muy maaaaaal, Cristóbal. Se retira del fuego y se pone una tapadera para que se extinga el oxígeno y por tanto el fuego. Como os idolatro, os he preparado este bonito gif en el que podemos observar los efectos de echar agua al aceite en llamas. De nada.
Cristóbal poniendo las sartenes berreando
  • Cristóbal y la olla rápida: “La olla ha empezado a hablar ella sola dos veces y ha empezado como a escupir caldo y yo no tengo culpa ninguna”.
  • La locura total de Vicky. Todavía no entiendo nada. Todo comenzó cuando Pepe le advirtió de que su bechamel con marisco tenía un olor extraño y que quizá algún molusco estaba en malas condiciones. Algún resorte demoníaco saltó en ese momento y se fue apoderando de ella. Comenzó tímidamente con esta frase: “Pepe y Jordi son como una mosca, aunque no te quieran picar, al final te acaban picando”. La enajenación continuó cuando Pepe y Jordi osaron decirle que quizá una flor de ajo no era muy adecuada para un panettone de frutos rojos. Fue tocarle la flor y comenzar con el auténtico recital preternatural: la mitad del averno confluyó en el cuerpo de Vicky que despotricó, hizo muchos ademanes histéricos con las manos y a los chefs les dijo que su opinión “me la suda”. “Igual se comen la flor y se atragantan, les da un ataque al corazón (…) Llamad a la policía”, desbarraba. El nivel de mierda de su chaquetilla revelaba su estado mental. El Jurado, cabreado, decidió no valorar los platos de Vicky, que fue directa a la eliminatoria.
Vicky charlando amigablemente con Pepe y Jordi
  • El embajador de Italia: muy fans de este excelentísimo que no dudó en comerse el panetonne con ajo y además dijo que estaba muy rico, jajajaja. Claro, que me da la impresión de que a este hombre le pones delante una rueda de camión asada y se la fagocita con gusto.
Embajador hambriento esperando a los Ferrero Rocher / Foto: rtve
El Jurado escogió como primer finalista de Masterchef a Mateo y Cristóbal se tuvo que enfrentar a Vicky en la eliminatoria. Esta prueba nos tenía en vilo por aquello de que iban a utilizar ¡un taladro! El "guarrito" no era para lobotomizar al rival en juicio por combate, era para hacer muelles de caramelo. Aunque eso era una parte de la prueba, antes del muelle debían preparar dos platos: loritos con esferas y esponja de tomate y mousse de nata a la vainilla con crema de yema y el muelle de marras. Yo creo que los raors beneficiaban a Vicky ya que, como ella misma dijo, los pesca allí en Mallorca. Por cierto, ahí donde los veis son unos pescaditos bien caros.

Dame una broca del 7 y un cuarto de chopped cortado finito
Momentazos:
  • Mateo sufriendo. Se comió hasta la barandilla, hablaba solo. Un sinvivir.
El sufrir extremo de Mateo
  • Cristóbal y el espurreo en la máquina de vacío. Mateo intentaba avisarle: “Cristo, vacío”. 
“Klaatu, Barada, Nikto”
  • Vicky y su cerrazón: “Me cuesta entender la alta cocina”. Menos mal que cuando Jordi le explicó que se intenta hacer pensar al comensal con el plato, ella respondió que nunca lo había pensado así. Si le da otro arrebato de “melasudismo”, se va fuera.
El Jurado decidió que Vicky debía ser la segunda finalista, a pesar de sus desmanes, y tuvimos que despedirnos de nuestro auténtico crack. Propongo desde aquí hacer una excursión a Casa Cristóbal en Torrenueva, portando una cinta karateca en la frente.

Auténtico crack / Foto: rtve
¿Qué os pareció el programa a vosotros? ¿Quién va a ganar Masterchef? ¡Espero vuestros comentarios!

6 comentarios:

  1. Alberto Rodríguez7/20/2014 9:24 p. m.

    Emil I El Derrocado (Exiliado, Puteado a las puertas), Mufasa o Jafar (¡Qué de motes se ha ganado este hombre!) me recordó demasiado a José David de MCh1. Se marchó empujado por su ego.

    El embajador que se comía hasta los picos de la mesa es el Excelentísimo Señor (uf, pobre Eva) Embajador de Malta. Y es que claro, allí en ese peñasco seguro que sólo comen pejjcao y en cuanto le han puesto algo más elaborado, como que se ha flipado. Tiene que estar todavía repitiendo ajo.

    Creo que ganará Viky, pero Mateo y Cristóbal sacarán más provecho a sus becas de "lecordonble".

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Jajajja, es verdad que el Excelentísimo maltés mojaba pan sin recato. Yo también creo que ganará Vicky. Tengo que reconocer que un poco de pena pasé por Emil I El Josedavidiano. Le gusta el cine.

      Eliminar
  2. “Klaatu, Barada, Nikto” jajajaja

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Jajajaja. Se nota que eres un visualito pro :)

      Eliminar
  3. Ana: jajajajajaja Has conseguido que no pueda dejar de leer tus crónicas mastercheferianas. Son geniales!!!!!! pena que se acabe...

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Jajajaja. Gracias Belén. ¡¡¡¡Mañana la final!!!

      Eliminar